El pasado 7 de abril, a trav茅s de su cuenta de Twitter, el senador de la Rep煤blica, Emilio Gamboa Patr贸n, priista de hueso colorado, repudiaba las acciones emprendidas por los maestros inconformes por la Reforma Educativa que ha encabezado el gobierno de Enrique Pe帽a Nieto.Entre sus tuits, se帽alaba que "en el M茅xico de hoy no siempre deben ganar quienes se movilizan y protestan, por el simple hecho de hacerlo", en alusi贸n a los docentes quienes incluso hasta bloquearon algunas autopistas importantes que conectan a la Ciudad de M茅xico con importantes destinos del interior del pa铆s.
Hasta ah铆 todo sonaba dentro de la normalidad, tomando en cuenta su posici贸n como un legislador que apoya el proyecto de ley que har谩 modificaciones a la Carta Magna en el tema de la educaci贸n, sin embargo, se le ocurri贸 lanzar una "joyita" en la que qued贸 demostrado, por en茅sima ocasi贸n, que algunos pol铆ticos viven en una burbuja, sustra铆dos de la realidad que se presenta en el pa铆s.
"Hoy, en nuestro pa铆s los tiempos de la impunidad, el chantaje y la ilegalidad son pasajes de un M茅xico que ya no existe", dijo.
Y no es para m谩s. Un pol铆tico como Gamboa Patr贸n, quien se ha repartido los puestos en el gobierno durante los 煤ltimos 30 a帽os, no puede conocer la realidad que sufren muchos mexicanos, pues es dif铆cil que desde una c贸moda oficina, viajando en un auto de lujo, brindando con la "nobleza" del Senado y con un sueldo arriba de 200 mil pesos, pueda darse cuenta que la impunidad, el chantaje y la ilegalidad son el pan de cada d铆a, principalmente para los sectores menos favorecidos.
Est谩 por dem谩s indicar el sinf铆n de casos que contradicen a lo manifestado por Emilio Gamboa, quien acaudilla al denominado nuevo PRI.
Un PRI que asegura haber dejado atr谩s los vicios del pasado, pero que a algunos de sus miembros, de vez en cuando, se les nubla la mente y creen estar en Un mundo feliz, al puro estilo de Aldous Huxley.
Pero 茅sta es una caracter铆stica que tambi茅n comparten legisladores de otros partidos pol铆ticos como el PAN, el PRD o el propio PVEM, que tiene entre sus filas al Ni帽o Verde, el mirrey Jorge Emilio Gonz谩lez Mart铆nez, quien tambi茅n es senador y ha sido hu茅sped distinguido del famoso Torito, y que cuando se aburre de calentar la curul en el Senado, se marcha sin decir adi贸s.
No est谩 de m谩s puntualizar que de los 128 senadores que conforman al Senado de la Rep煤blica, 32 acceden por la v铆a plurinominal, es decir, aquellos que fueron designados por su partido pol铆tico y no elegidos por el pueblo, y precisamente Emilio Gamboa forma parte de esa plantilla de senadores escogidos por representaci贸n proporcional, aquellos que no han necesitado del voto directo del pueblo para ocupar un esca帽o.
Adem谩s, tanto Gamboa como Gonz谩lez repiten por segunda ocasi贸n como senadores de la Rep煤blica, poniendo de manifiesto que la sangre derramada por muchos guerreros durante la Revoluci贸n Mexicana no les pesa, pues se han pasado por el arco del triunfo el lema que abander贸 ese movimiento armado: "Sufragio efectivo, no reelecci贸n". Una condici贸n que debe hacerse valer no s贸lo para aquellos que han sido mandatarios de la Rep煤blica sino tambi茅n para diputados, senadores y toda la administraci贸n p煤blica federal, estatal y municipal.
A menudo vemos pol铆ticos, como Emilio Gamboa y Jorge Emilio Gonz谩lez —que hasta tocayos resultaron ser—, que se perpet煤an en el poder y no abren paso a las nuevas generaciones. As铆 M茅xico no va a cambiar, pues se sigue repitiendo la misma f贸rmula, con pol铆ticos que han tenido oportunidades para modificar la amarga realidad que en muchos sectores adolece este pa铆s, y todo sigue igual... o peor.
La administraci贸n p煤blica no debe verse como una carrera y espacio para holgazanes. Si funcionas, te quedas; si no funcionas, te vas. En la administraci贸n p煤blica no debe haber espacio para experimentar, no debe haber espacio para instruirse, pues lo que est谩 en juego no es poca cosa: nada m谩s y nada menos que el presente y futuro de los mexicanos.
M谩xime si se trata de pol铆ticos que tienen un oscuro pasado, en el que se les ha se帽alado por estar relacionados en manejos turbios con personajes que hoy est谩n en la sombra.
M茅xico necesita un cambio real, un cambio que genere verdadero bienestar para todos; y es evidente que esta clase de pol铆ticos no deben estar invitados a la fiesta.